Durante agosto de 2026, Leslie Novoa, asistente de investigación e integrante del Laboratorio de Ecología Funcional de la Universidad de Magallanes (LEF-UMAG), participó en el taller internacional Confusing Crustaceans III: Cumacea, realizado en el Natural History Museum of Los Angeles County, en California, Estados Unidos.
La actividad estuvo orientada al estudio especializado de los cumáceos, pequeños crustáceos que habitan principalmente asociados al fondo marino, muchas veces enterrados en sedimentos de fango o arena. Su particular forma corporal ha hecho que también sean conocidos como “camarones coma”. Actualmente se conocen alrededor de 1.800 especies en el mundo, aunque su diversidad continúa siendo poco estudiada en varias regiones, entre ellas los ambientes subantárticos de Chile. A su vez, los cumáceos forman parte de los peracáridos, un grupo de crustáceos muy diverso y bien representado en los mares australes. Una característica distintiva de estos organismos es su forma de reproducción: las hembras incuban los huevos y las primeras etapas de desarrollo en un marsupio, desde donde emergen pequeños juveniles. Al no presentar una fase larval libre, su capacidad de dispersión puede ser limitada, una característica que los hace especialmente interesantes para estudios de taxonomía, biodiversidad, biogeografía y respuesta frente a cambios ambientales.
El taller combinó actividades de terreno con sesiones de laboratorio dedicadas a técnicas de recolección, preservación, preparación e identificación taxonómica. La formación estuvo a cargo de los especialistas internacionales Sarah Gerken (University of Alaska Anchorage, experta en cumáceos), Kevin Kocot (Alabama Museum of Natural History, dedicado al estudio de la genómica y filogenia de invertebrados) y Les Watling (University of Hawaii, especialista en morfología funcional y biogeografía).
La participación de Leslie Novoa apunta a constituir un aporte al trabajo que actualmente desarrolla el LEF-UMAG con material procedente de distintas campañas oceanográficas en ambientes subantárticos y antárticos. Parte de estas colecciones proviene de lugares donde no existían registros previos de cumáceos o donde los antecedentes disponibles se remontaban a varias décadas. Entre el material estudiado se encuentran ejemplares antárticos de Diastylis y organismos del género Eudorella, asociado a ambientes con una importante sedimentación. La estancia también permitió establecer y fortalecer vínculos con investigadores extranjeros y abordar otros grupos de invertebrados marinos poco conocidos. Entre ellos se encuentran los aplacóforos, moluscos sin concha cuya diversidad permanece escasamente documentada en los mares australes.
Por tanto, el entrenamiento adquirido permitirá avanzar en la revisión e identificación de estas colecciones, especialmente en estos grupos taxonómicos, cuya captura y estudio resultan complejos debido al pequeño tamaño y fragilidad de sus organismos. De esta manera, muestras obtenidas durante campañas recientes podrán transformarse progresivamente en nuevos registros de biodiversidad y antecedentes para comprender mejor la fauna bentónica austral.
Finalmente, los conocimientos y metodologías adquiridos serán además incorporados al trabajo formativo con estudiantes de Biología Marina de la Universidad de Magallanes, particularmente en actividades relacionadas con zoología y taxonomía de invertebrados.
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