El Laboratorio de Ecología Funcional (LEF-UMAG) comparte la reciente publicación del libro Biodiversidade nas Regiões Polares, editado por Silvia Dotta, Manuela Bassoi, Lucia S. Campos y Huw Griffiths, el cual reúne contribuciones actualizadas sobre los procesos ecológicos que sostienen la vida en ambientes polares. En esta obra, nuestro equipo participa con el capítulo “How does trophic plasticity and biodiversity influence structure and organization of benthic food webs in Antarctica?”, escrito por Claudia Daniela Andrade, Taryn Sepúlveda y Cristian Aldea.

El capítulo examina el papel central de la plasticidad trófica y de la biodiversidad bentónica en la estructura y dinámica de las redes alimentarias de la Antártica, un sistema caracterizado por fuertes variaciones estacionales, alta heterogeneidad espacial y una marcada sensibilidad a los cambios ambientales.

Entre los puntos más relevantes se destacan:

· La plasticidad trófica como mecanismo de resiliencia: especies clave, como la estrella Odontaster validus, el bivalvo Adamussium colbecki o el erizo Sterechinus neumayeri, ajustan su dieta según la disponibilidad de recursos (fitoplancton, algas del hielo, diatomeas bentónicas, detrito), lo que modula la estabilidad y continuidad del flujo de energía.

· El rol de la biodiversidad en la complejidad de las redes tróficas: la coexistencia de numerosas estrategias alimentarias (ej., suspensívoros, detritívoros, raspadores, onívoros, entre otros) permite que la red se mantenga funcional frente a fluctuaciones ambientales intensas, incluyendo los pulsos de producción simpágica (es decir, asociada al hielo) durante el verano.

· Efectos de los cambios ambientales recientes: el retroceso de glaciares, la variabilidad de la cobertura de hielo marino y las modificaciones en la composición del fitoplancton (por ejemplo, mayor abundancia de criptófitas en sectores de la Península Antártica) alteran la disponibilidad de recursos y reconfiguran los nichos tróficos bentónicos.

· Consecuencias ecológicas para especies clave: estudios comparativos antes y después de la ruptura del hielo marino muestran contracciones y expansiones del nicho trófico, evidenciando cambios en el acoplamiento entre productores primarios y consumidores, así como en la conectividad de la red alimentaria.

El capítulo concluye que la interacción entre plasticidad trófica y biodiversidad es fundamental para comprender la estabilidad de los ecosistemas bentónicos antárticos y su capacidad de respuesta frente al cambio ambiental. Asimismo, propone que especies con dietas diversas y múltiples interacciones ecológicas constituyen invaluables proxis de monitoreo, esenciales para anticipar transformaciones en la estructura y funcionalidad del ecosistema.

Por ahora el libro está disponible en Portugués en el sitio web Interantar y se espera que proximamente esté en inglés.

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